avión de combate

Lockheed diseña un F-35 a medida para un aliado de EEUU sin identificar

Esta variante sustituye a los cazas Harrier, como los que en una versión más antigua que los actuales empleó Gran Bretaña desde portaaeronaves en la Guerra de las Malvinas y que actualmente utiliza España desplegados desde su buque LHDJuan Carlos I.  En cuanto a la tercera versión, la denominada F-35C, se trata del diseño naval, porque está preparado para operar en grandes portaaviones, desde donde despega con ayuda de catapultas y aterriza en un corto espacio gracias a su resistente tren de aterrizaje y al gancho trasero con el que atrapa un cable de frenado anclado al buque (Catobar). 750 aparatos ya en servicio De momento, el F-35 ya presta servicio para nueve países, en los que es manejado por 1.585 pilotos capacitados (junto a 11.545 especialistas de mantenimiento) para los más de 750 aparatos en funcionamiento, de los 2.500 que el fabricante calcula que acabarán operando. El grueso de estos cazas se fabrica en las instalaciones que Lockheed Martin tiene en Fort Worth, en el estado norteamericano de Texas, y también en las plantas de ensamblaje habilitadas en Italia y Japón (en 2019 Tokio reveló que ya no fabricaría más en su país y pasaría a recibirlos del exterior), dos de los socios del programa internacional del F-35.

Lockheed Martin muestra su orgullo por el “exitoso” 2021 para el caza F-35

Al mismo tiempo, continúa la fuente, “las capacidades operativas del F-35 continuaron avanzando [en 2021] y demostraron aún más su valor como el nodo más avanzado en el espacio de batalla del siglo XXI”.