Tal día como hoy en 1808 cae el puente de Alcolea en la Guerra de Independencia
Historia militar

Tal día como hoy en 1808 cae el puente de Alcolea en la Guerra de Independencia

3.000 soldados y casi 20.000 lugareños mal armados que había reclutado el teniente Echávarri defendieron la localidad cordobesa
Río Guadalmellato   Puente Mocho (Alcolea)
Puente de Alcolea (Córdoba)
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Tal día como hoy, 7 de junio, pero de 1808 tenía lugar la derrota española del puente de Alcolea, uno de los episodios más fúnebres de la Guerra de Independencia Española.

Amanecía en la localidad cordobesa de Alcolea, el verano hacía exudar de los límites del Guadalquivir el olor denso de los grandes ríos. También olía a sueño, pólvora por prender y a la tensión de los 3.000 soldados y casi 20.000 lugareños mal armados que había reclutado el teniente Pedro Agustín de Echávarri. Apuntalados a un lado del puente de Alcolea junto a ocho piezas de artillería, el grupo esperaba a las tropas napoleónicas de Pierre-Antoine Dupont.

Tan solo un mes y unos pocos días después del inicio de la Guerra de Independencia, el ejército napoleónico había abierto ruta hasta llegar a Villa del Río, cerca de El Carpio, para después tomar la localidad de Alcolea. La región, mal provista de armas, municiones y personal entrenado, se dispuso a resistir en el puente ante la columna francesa que, con los primeros rayos de sol, ya se aproximaba.

Cañones y fusiles tronaron al primer atisbo de la vanguardia gala. Estos respondieron con la misma tecnología, pero en mayor número. Si la resistencia española contaba con ocho cañones, los atacantes doblaban este número. Al intercambio de fuego y metal le siguió la arremetida francesa a través del puente.

Antes de que los napoleónicos atravesaran la pasarela de piedra, fuerzas españolas del conde de Valdecañas amenazaron el flanco izquierdo y la retaguardia del enemigo. El general Dupont dibujó un inteligente amague de movimiento ofensivo ante la arremetida. Las tropas españolas, al creer que las francesas se retiraban, dieron la vuelta para regresar a su posición estratégica, instante en que las tropas de Dupont arremetieron de nuevo y marcaron, con la muerte de casi todo el batallón del conde de Valdecañas, la primera victoria de la batalla.

Los españoles no lograron resistir a las arremetidas francesas. Los atacantes contaban con un mayor número militar y una elaborada estrategia que obligó a los defensores a empender la retirada. El cruento combate dejó para la historia 140 cadáveres franceses y 200 españoles en la orilla del Guadalquivir.

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