3 de mayo: tal día como hoy en 1248 la flota cántabra de Bonifaz cierra el cerco sobre Sevilla
Historia militar

3 de mayo: tal día como hoy en 1248 la flota cántabra de Bonifaz cierra el cerco sobre Sevilla

La ofensiva fluvial fue decisiva en la Reconquista de Sevilla
Rendición de Sevilla a Fernando III
Axataf entregándole las llaves de Sevilla a Fernando III. Pintura de Francisco Pacheco, siglo XVII. Imagen: Wikipedia Commons.
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Tal día como hoy, pero en 1248, navíos cántabros consiguen romper el puente de barcas, al norte de la Torre del Oro, por el que completan el cerco de la ciudad de Sevilla. Esta efeméride se considera como una de las primeras actuaciones decisivas de marinos españoles y, en 2020, la Armada estableció el 3 de mayo como Jornada Histórica de la Armada.

Fernando III unificó los reinos de Castilla y León, que antes había dividido el rey Alfonso VII para sus hijos. Castilla lo recibe como herencia de su madre Berenguela en 1217 y León, por su padre Alfonso IX, en 1230. El monarca tuvo que hacer frente a diferentes rebeliones entre diferentes familias de nobles contra su figura en los primeros años de su mandato debido a la sucesión del trono pero finalmente, las consiguió contener. 

El territorio de Andalucía pertenecía en ese momento al califa Al-Mustansir, quien había firmado acuerdos de tregua con Castilla previamente. Sin embargo, la inestabilidad interna del imperio almohade junto con los problemas para la sucesión del trono hicieron que poco a poco el imperio se fuese descomponiendo y quedase dividido en las Terceras taifas. Esta fragilidad fue aprovechada por Fernando III para tomar la decisión de iniciar la reconquista de los territorios perdidos en el pasado. 

La campaña andaluza de Fernando III fue exitosa en Baeza, Córdoba y Jaén antes de llegar a Sevilla. La conquista de Jaén también permitió al rey firmar una alianza con Sevilla, cuyos gobernantes temían al sultán hafsí Abu Zakariyya Yahya I. La posterior desintegración de la alianza aceleró la campaña, que culminó con la conquista del rey. En 1246 conquistó el alcázar de Alcalá de Guadaira y, poco después, el papa Inocencio IV le otorgó una bula de cruzada para la conquista de Sevilla, por la que se establecía que el rey podría tomar las tercias de fábrica para los gastos de la conquista.

La ciudad de Sevilla contaba con el puerto del Guadalquivir, por donde los almohades podrían recibir refuerzos del norte de África y, por ello, Fernando encargó a Ramón de Bonifaz construir una flota en Cantabria para tomar el puerto sevillano. Bonifaz construyó trece naos y cinco galeras en los astilleros de Santander, Castro Urdiales, San Vicente de la Barquera y Laredo, los cuales el rey sabía que eran imprescindibles para la victoria. 

La llegada a Sevilla comenzó con pequñas conquistas relámpago desde Córdoba por el Guadalquivir bajo por las que sometió a pactos pleitesías a numerosas localidades. Desde Alcalá de Guadaira plantearon sus dos objetivos: San Juan de Aznalfarache y ofrecer cobertura a los refuerzos de los navíos cántabros que entrarían para cortar la conexión con África y el puente de barcas que unía Sevilla con Triana. La flota de Bonifaz estuvo formada por 1.000 hombres, que tenían como objetivo remontar el río. Comenzaron batallando en la desembocadura, donde consiguieron derrotar y cerrar el paso a las naves enemigas. 

La ofensiva por tierra corrió a cargo de los santiaguistas de Pérez Correa, que se hacen con la fortaleza de San Juan de Aznalfarache, consiguiendo así la rendición de la ciudad. Después, las tropas fueron poco a poco acercándose al objetivo pero con batallas que causaron un gran desgaste, mientras que utilizaban la política de tierra quemada al hacerse con las ciudades. Fue entonces cuando Fernando III decidió comenzar el asedio con un ataque de las tropas del infante Alfonso, apoyadas por milicias de los reinos cristianos y por el norte, las tropas del infante Enrique y las huestes de las órdenes de Calatrava y Alcántara, los caballeros de Diego López de Haro Rodrigo Gómez de Galicia. Todo Sevilla quedó cerrado excepto el puente de Triana.

El 3 de mayo de 1248, los navíos cántabros entraron por la barrera de la Torre del Oro, mientras que por tierra, las tropas de Fernando III realizaron fuertes cargas que llevaron a los musulmanes a utilizar un recurso defensivo, el fuego griego, eran ollas con elementos inflamables alcontacto con el agua que lanzaron al rio para provocar incendios en las embarcaciones. No consiguieron impedir el objetivo de los cristianos, que finalmente partieron el puente por la parte central, lo que suponía el total asedio de Sevilla. 

Los musulmanes se mantuvieron asediados durante meses, hasta que consiguieron firmar la capitulación el 23 de noviembre de ese mismo año, lo que significaba la conquista de una de las últimas ciudades de Al Ándalus. 

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